Las luchas por la tierra y disputar el poder real tiene consecuencias, a Agustín le costó su vida. Una historia de militancia social, vivienda digna y violencia estatal. Una vida que hoy se recopila en su libro recientemente publicado.
Los pueblo nos hacemos llamar soberanos, pero ¿realmente lo somos? Nos fumigan y reclamamos, mientras las autoridades nos culpabilizan de casi todo. ¿Será posible un nuevo cambio de paradigma?